Para la final no se utilizó como estímulo una imagen, sino una canción. Los finalistas simplemente escucharon la canción varias veces, pero sin saber el nombre ni el grupo. La canción que escucharon fue Requiem, de Toundra. Nuestra más cálida enhorabuena a las ganadoras :-).

Categoría Alfa – Relato Finalista

El pícnic era perfecto. ¿Qué pícnic no lo era acompañado de mis tres mejores amigos, a la orilla de un río al atardecer? Saqué mi guitarra y empecé a tocar una melodía suave, fluida como el río a nuestro lado. La música salía de mí… Entonces me encontré con sus enormes ojos almendrados. Me detuve un instante y toqué con más alma si cabe… Los demás sacaron sus instrumentos, y todos juntos empezamos a recitar una canción de nuestra juventud, mientras el ocaso se perdía entre los árboles. Las últimas notas se perdieron en un cálido beso…

Adrían Gómez, 2ºB

Categoría Alfa – Relato Ganador

La radio se encendió automáticamente. Salté, y los nervios se apoderaron de mi ser.

La canción, cuyo autor desconocía, era tranquila. No obstante, sentí como por mis ojos centelleantes recordaba toda mi vida. Todo.

¿Qué sentía? ¿Emoción, arrepentimiento o simplemente nada? Intuitivamente, traté de apagar la radio, pero no pude. Aquella música hizo que mis órganos internos fueran palpables por las yemas de mis dedos, como si mi piel pudiera ser atravesada.

Cuando la canción parecía acabar, los frenéticos violines resonaban en mis tímpanos.

Salí de allí. Huí, tratando de olvidar, tratando de cambiar, tratando de mejorar.

Eugenia Núñez, 2ºC

Categoría Gamma – Relato Finalista

En las noches estrelladas, los grillos cantan sin preocupaciones.

A los humanos, sin embargo, no se nos olvidan tan fácilmente, nosotros damos vueltas a nuestros problemas haciéndolos más y más grandes, no podemos pensar en cualquier otra cosa.

Pero por muy duros que sean hay que superarlo y seguir caminando hacia delante.

Aunque a veces hay personas que se derrumban, hasta que no queda nada de ellas, hasta que son llevadas a lo más profundo de su ser.

En cualquiera de los casos, siempre hay quien no dudará y los sacará de allí, o puede que no.

Elvira Estebanez, 3ºD

Categoría Gamma – Relato Ganador

La noche se muere, y me susurra con su último hálito: «Avanza».

«Avanza» me repite el sol al despertarse. Yo asiento, intento asimilarlo, pero me cuesta tanto…

Duele tanto…

No puedo…

No.

Debo seguir, por ella, duele aún más pararse.

Todo duele pero ella… No existen más posibilidades.

«Avanza» susurra la brisa de la tarde.

Un poco más… pero sé que no hay tiempo, la muerte se acerca lentamente a mi espalda, donde está ella.

Si pudiera aguantar un poco más. Veo la luz.

Luz, debo salvarla.

Ya no se oye sangre fluir.

«Está muerto».

Susurra mi alma.

Marina Hijano, 4ºC